viernes, septiembre 1

Cancion de cuna

Quiero escribir una canción de cuna. Una q duerma a ese monstruo que se oculta en lo más recóndito de mí ser y me asusta cada noche en mis sueños diciéndome que eres tú regresando a casa, mi corazón. Que tranquilice a esa madre perturbada por la vida de su hija. La que arrulle al bebé dentro q llora por la falta de sustento para vivir.
Ah!, momento, se me olvidaba, esa no es mi vida, la que esta llena de desamores y engaños, de oscuridad, de frío y soledad; porque las canciones de cuna son el recuerdo de esa infancia feliz, despreocupada y sin dolor, porque significan la felicidad que siempre faltara. Porque mi egocentrismo solo alcanza para hablar de mi vida y los desencantos que vienen con ella.

Esa canción que arrulle el insomnio de mis noches, las que se convierten en eternas, las que duran tanto como mis días pero dejan un dolor extremo, las que lastiman tanto como tu, las que amo tanto como a ti. Esa canción que cure las heridas y las acaricie suavemente para excitarlas y llevarlas al placer que jamás volverá.

Pero solo me alcanza para esa canción lastimosa, de llanto nocturnal, de sabor agridulce como la orina de un ebrio, olor putrefacto de mi cuerpo en descomposición; la canción tan estéril como la virgen, tan desolada como mi cuerpo que arde ante la pasión olvidada.

Que mas da, me conformare con esta, la canción de cuna tenebrosa que solo alimenta al ego del monstruo interno, que noche a noche me mantiene despierta para lastimarme con el recuerdo al que no le bastan los días de dolor.